El momento de “emprender” es AHORA

Nunca es buen momento para hacer las cosas.

Cuando queremos planificar nuestra vida jamás conseguimos encontrar el momento perfecto para cambiar de trabajo, comprar una casa, tener un hijo…

Mucha gente está actualmente en el paro, esperando una llamada que no llega; o desean escapar de un trabajo mal pagado con el que no llegan a fin de mes; o están a punto de “estallar” por un jefe que les explota; o están aburridos viendo pasar los años sin dedicarse a lo que realmente les gustaría… Existen centenares de motivos, con las consiguientes excusas. Pero, como decía Albert Einstein: “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Sus motivos tendría.

 

Cintillo rojo y negro

¿Por qué es el momento?

Crear hoy una empresa o iniciar un negocio como autónomo es hoy más sencillo y más barato que nunca. Por otra parte, y con casi cinco millones de parados, a pesar de la actual recuperación económica, evidente pero insuficiente para muchos, no son buenos tiempos para ser empleado. Alcanzar un sueldo mileurista, término que antes se utilizaba con desdén, hoy es el mayor de los deseos. Todos hemos aceptado ser más pobres, menos ellos…. si, si, esos en los que estás pensando.

Por eso, ahora que acaba el verano y empieza una nueva temporada, ahora que la recuperación económica parece que se afianza, ahora que las entidades bancarias pregonan que disponen de “cash” para prestar dinero a pymes y particulares, ha llegado tu hora. El momento de emprender es AHORA.

Aunque con muchos “peros”, ahora mismo puedes pagar poco más de 50 euros durante los primeros meses si te conviertes en un autónomo y creas tu propio empleo, o tributarás solo por el 15 % de los beneficios si constituyes una sociedad, o puedes reanudar la prestación por desempleo si lo intentas como autónomo y la cosa no funciona; o puedes cobrar el paro y a la vez iniciar una actividad como autónomo…

Hace años que no teníamos tantos incentivos y tan significativos para lanzarnos a la aventura de ser empresario.

Por eso, este es el mejor momento.

Y estos son los alicientes…

Tarifa plana para autónomos

La tarifa plana para autónomos fue una de las grandes medidas del Real Decreto-Ley 4/2013, de medidas de apoyo al emprendedor y de estímulo del crecimiento y de la creación de empleo. En principio se implantó solo para menores de 30 años y mujeres de menos de 35 años, pero poco después, el gobierno extendió su aplicación en la Ley 14/2013, de 27 de septiembre, de apoyo a los emprendedores y su internalización, a todos los nuevos autónomos, independientemente de su edad, que deben cumplir dos requisitos para beneficiarse de la tarifa plana:

  • No haber estado de alta como autónomo en los cinco años anteriores
  • No emplear trabajadores por cuenta ajena

La tarifa plana para los nuevos autónomos que cumplen los anteriores requisitos supone una reducción importante de la cuota en los primeros meses de la actividad, estableciéndose tres/cuatro tramos de reducción sobre la base y el tipo mínimo de cotización. En la practica sirve para que durante los primeros 18 meses de la actividad (30 meses en el caso de menores de 30 años y mujeres menores de 35 años) se abone a la tesorería una cuota reducida que sirve como estímulo para darse de alta y no pagar mucho en los inicios, que siempre son duros. Sobre la cuota de cotización mínima, que para 2015 está establecida en 264,44 €, se paga:

  • Primeros 6 meses: 80 % de reducción de la cuota: 52,89 €
  • Mes 7 a mes 12: 50 % de reducción en el 2º semestre: 132,22 €
  • Mes 13 a mes 18: 30 % de reducción en el 3º semestre: 185,11 €
  • Mes 19 a mes 30: 30 % de reducción en el 3º semestre: 185,11 € (Menores de 30, o mujeres menores de 35)

Como nunca se habían dado estas facilidades para darse de alta como autónomo, la medida ha resultado un extraordinario incentivo que debería mantenerse siempre.

Sin embargo, el éxito empezó a empañarse por varias situaciones. Para empezar el nombrecito. A los mal llamados “emprendedores” se les cortan las alas muy pronto. Nada más que contratan un empleado dejan de tener las bonificaciones y tienen que pagar toda la cuota. Entonces sería mejor que no les “insulten” llamándoles emprendedores, porque simplemente son autónomos que se autoemplean en solitario.

Y para hurgar en la herida, una circular interna de la Seguridad Social, en la práctica, ha añadido otros 3 requisitos adicionales en base a sus interpretaciones para la concesión de la reducción de las cuotas:

  • No ser administrador de una sociedad mercantil
  • No haber recibido anteriormente una bonificación de la seguridad social como autónomo, aunque hayan pasado cinco años.
  • No ser autónomo colaborador (régimen especial para familiares de los autónomos)

Así que el autónomo no puede constituir una sociedad sino que tiene que ejercer la actividad como persona física, y tampoco se puede dar de alta, con la cuota reducida, a un familiar próximo como colaborar. Y tampoco puede haber recibido bonificaciones como autónomo en el pasado.

Siempre acaban poniendo palos en la rueda.

Autónomo colaborador

Aunque no puede aplicarse la tarifa plana a los familiares del autónomo que quieren darse de alta como autónomos colaboradores, si se ha establecido una bonificación del 50 % de la cuota durante los primeros 18 meses como autónomo colaborador.

Cintillos nuevos 2

Ampliación de la capitalización del paro

Se amplía del 60 % al 100 % el límite máximo de la capitalización del importe de la prestación pendiente de percibir, cuando los beneficiarios sean menores de 30 años o mujeres menores de 35 años a la fecha de inicio de la actividad.

También podrán capitalizar hasta el límite del 100 % de la prestación los menores de 30 años cuando destinen la capitalización a realizar una aportación al capital social de una entidad mercantil de nueva constitución o constituida en un plazo máximo de 12 meses antes de la aportación, siempre que desarrollen una actividad profesional o laboral de carácter indefinido.

Compatibilización del paro con el inicio de actividad como autónomo

En el mismo Decreto-Ley (Art. 3) se contemplaba que los beneficiarios de la prestación por desempleo de nivel contributivo que se constituyan como trabajadores por cuenta propia, podrán compatibilizar la percepción mensual de la prestación que les corresponda con el trabajo autónomo, por un máximo de 270 días (9 meses), o por el tiempo inferior que les quede por percibir, siempre que a la fecha de inicio de la actividad por cuenta propia el beneficio sea menor de 30 años, no tenga trabajadores a su cargo, y solicite la compatibilización en el plazo de 15 días desde el inicio de la actividad autónoma; 0 (Art. 2) cuando lo establezcan los programas de fomento al empleo.

Esta posibilidad es única para los jóvenes. Iniciar una actividad como autónomo y a la vez seguir cobrando el paro. Es una manera de asegurar unos ingresos mínimos para facilitar la puesta en marcha del proyecto.

Suspensión y reanudación del cobro del paro

Igualmente la misma norma (Art. 5) permitía la suspensión y reanudación del cobro de la prestación por desempleo tras realizar una actividad por cuenta propia: “Mientras el titular del derecho realice un trabajo por cuenta ajena de duración inferior a 12 meses, o un trabajo por cuenta propia de duración inferior a 24 meses o inferior a 60 meses en el caso de menores de 30 años que causen alta inicial como autónomos o en el régimen especial de trabajadores del mar”, podrán solicitar la reanudación del cobro del paro si se inscriben como demandantes de empleo y realizan la solicitud en el plazo de 15 días desde el cese de la actividad o finalización del trabajo.

Otra medida protectora para el desempleado. Si su proyecto no es viable, o no funciona, y no ha solicitado la capitalización del paro, tiene 2 años, o 5 años (en el caso de los menores de 30 años), para volver a cobrar el paro el tiempo que le quedara pendiente de percibir. Y si vuelve a trabajar por cuenta ajena y termina su contrato y su trabajo antes de un año, puede volver a cobrar el desempleo que le quedaba pendiente antes de volver a trabajar.

Tipo de gravamen del 15 % para empresas de nueva creación

Otro incentivo también recogido en el Decreto-Ley para los que se animen a constituir una sociedad es la rebaja del tipo de gravamen, es decir, el porcentaje de los beneficios que deben de ingresar en Hacienda.

En 2015, el tipo general se sitúa en el 28 %, que se reduce al 25 % para las empresas de reducida dimensión (hasta 10 millones de euros de facturación) para los primeros 300.000 euros de beneficios. Y para 2016 el tipo general para todas las empresas se coloca en el 25 % de tributación por todos sus beneficios.

Sin embargo, para entidades de nueva creación (a partir del 1 de enero de 2015) que desarrollen actividades económicas, el tipo de gravamen será del 15 % durante el primer periodo impositivo en el que se obtenga base imponible positiva y el inmediato siguiente, lo que supone en la práctica dos años de una tributación inferior y la posibilidad de que aunque se den pérdidas en el primer o primeros años de actividad, se mantenga la reducción del tipo de gravamen reducido hasta el primer año (y el siguiente) en el que la empresa de beneficios.

La reducción de 10 puntos porcentuales en el tipo de gravamen supone una bonificación del 40 % de la tributación por los beneficios de la empresa. Es un gran incentivo. Y solo hay que constituir una sociedad con actividad económica para poder disfrutarlo.

Y lo prometido en 2015, que entrará en vigor el 10 de octubre de 2015

Todas estas medidas se implantaron en 2013, unas con más éxito que otras, pero suponen incentivos reales y concretos para impulsar al menos el autoempleo.

Hace unos meses, en abril, el ejecutivo aprobó y publicitó ampliamente el Anteproyecto de Ley de Promoción del Trabajo del Autónomo y Economía Social, en el que se anunciaban, entre otras, las siguientes medidas:

  • La ampliación de la tarifa plana de 50  euros (y serían de inicio 50 euros exactos) a los autónomos que contraten personal sin temor a perder este incentivo.
  • La posibilidad de compatibilizar el cobro de la prestación por desempleo y a la vez darse de alta como autónomo, con independencia de la edad del beneficiario, hasta un máximo de nueve meses.
  • Ampliación del plazo para la reanudación del cobro de la prestación de desempleo hasta 5 años después de haber iniciado la actividad por cuenta propia, independientemente de la edad del beneficiario.
  • Ampliación de los posibles destinos de la capitalización por desempleo, independientemente de la edad del beneficiario.
  • Ampliación de la bonificación de los autónomos colaboradores, de 18 a 24 meses, aunque con una bonificación estos seis meses adicionales de solo un 25 % de la cuota.

Sin embargo, ha sido ahora, el pasado 10 de septiembre, cuando se publicó en el BOE la Ley 31/2015, de 9 de septiembre, por la que se modifica y actualiza la normativa en matería de autoempleo y se adoptan medidas de fomento y promoción del trabajo autónomo y de la economía social, que entrará en vigor a los 30 días de su publicación, es decir, el 10 de octubre de 2015.

El momento de publicar estas medidas en el BOE era, también, AHORA.

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