Los administradores tenemos un problema

La retribución de los socios y administradores de sociedades, objeto de gran controversia durante los últimos años, vuelve a estar de plena actualidad con varias novedades normativas que entraron en vigor el pasado 1 de enero de 2015 y que han servido para “clarificar/regular/avivar” un poco más la polémica.

Administrador y empleado

Normalmente, en la mayoría de las sociedades que asesoramos los profesionales, el administrador de la empresa es a su vez el primer y muchas veces el único empleado. Y además de las labores propias del cargo de administrador (Firmar las nóminas, firmar las Cuentas Anuales, ejercer la representatividad de la entidad,…), gestiona el día a día de la entidad, es decir, “trabaja” para la sociedad.

Casi siempre, en la escritura de constitución, no se modifica la cláusula que dice que “el cargo de administrador es gratuito”. Sin embargo, cada mes cobra una nómina por el trabajo desarrollado para la empresa. Esa nomina se contabiliza y se convierte en gasto deducible en el Impuesto sobre Sociedades.Sopa de letras

Este era el escenario habitual de millones de pymes en este país cuando a raiz de la famosa sentencia Mahou de 2008 el sueldo de los administradores de las sociedades pasó a estar en el punto de mira de Hacienda, que finalmente publicó en 2012 la Nota 1/12 “ Consideraciones sobre el tratamiento fiscal de los socios de las entidades mercantiles”, y trasladó a la opinión pública un criterio básico de partida: Hacienda entiende que el administrador que tenga un 50 % de una sociedad dispone de medios materiales propios y si está cobrando de la sociedad por labores distintas de su administración, podría ser considerado un autónomo, no un trabajador por cuenta ajena, especialmente si la sociedad realiza actividades profesionales.

Sin embargo, a partir del 1 de enero de 2015, las consideraciones de la nota 1/12 continúan vigentes, pero el criterio del 50 % ya no es decisivo. Los porcentajes de participación de los socios ya no influyen. La clave es la actividad que desarrolla la empresa y el trabajo que realizan los socios en la sociedad.

Remuneración por el ejercicio del cargo: Rendimientos del trabajo

Según la Ley del Impuesto sobre la renta de las personas físicas, la totalidad de las retribuciones percibidas por el ejercicio de las funciones propias del cargo de administrador, con independencia de que se hubiera formalizado adicionalmente a dicho cargo un contrato laboral de alta dirección, deben entenderse comprendidas en los rendimientos del trabajo previstos en el art. 17.2.e) de la Ley, que especifica que tendrán la consideración de rendimientos del trabajo: “Las retribuciones de los administradores y miembros de los consejos de administración, de las juntas que hagan sus veces y demás miembros de otros órganos representativos”.

Siempre que se refleje en los estatutos de la sociedad que el cargo de administrador será retribuido los rendimientos obtenidos por el administrador se considerarán rendimientos del trabajo.

Desde nuestro despacho, y como la retención del 42 % nos parecía una locura para el tipo de administrador que tienen nuestros clientes, y para adecuar la retención a sus ingresos reales, animamos a nuestros clientes a modificar los estatutos de las sociedades con la siguiente claúsula: “El cargo de administrador no será retribuido. Si la persona designada como administrador de la sociedad realiza, además, labores de gestión, dirección y desarrollo del trabajo diario en la sociedad, que no sean inherentes a la función del administrador, si recibiría una retribución en concepto de salario por estas labores”

Hasta ahora, la Ley de Sociedades de capital, la norma que regula el funcionamiento de los órganos de las sociedades mercantiles, regulaba en su “Artículo 217. La remuneración de los administradores. 1. El cargo de administrador es gratuito, a menos que los estatutos sociales establezcan lo contrario determinando el sistema de retribución. 2. En la sociedad de responsabilidad limitada, cuando la retribución no tenga como base una participación en los beneficios, la remuneración de los administradores será fijada para cada ejercicio por acuerdo de la junta general de conformidad con lo previsto en los estatutos.”

Finalmente este artículo también acaba de modificarse ampliamente y queda  de la siguiente manera:

“Artículo 217. Remuneración de los administradores.

1. El cargo de administrador es gratuito, a menos que los estatutos sociales establezcan lo contrario determinando el sistema de remuneración.

2. El sistema de remuneración establecido determinará el concepto o conceptos retributivos a percibir por los administradores en su condición de tales y que podrán consistir, entre otros, en uno o varios de los siguientes:

a) una asignación fija,

b) dietas de asistencia,

c) participación en beneficios,

d) retribución variable con indicadores o parámetros generales de referencia,

e) remuneración en acciones o vinculada a su evolución,

f) indemnizaciones por cese, siempre y cuando el cese no estuviese motivado por el incumplimiento de las funciones de administrador y

g) los sistemas de ahorro o previsión que se consideren oportunos.

3. El importe máximo de la remuneración anual del conjunto de los administradores en su condición de tales deberá ser aprobado por la junta general y permanecerá vigente en tanto no se apruebe su modificación. Salvo que la junta general determine otra cosa, la distribución de la retribución entre los distintos administradores se establecerá por acuerdo de éstos y, en el caso del consejo de administración, por decisión del mismo, que deberá tomar en consideración las funciones y responsabilidades atribuidas a cada consejero.

4. La remuneración de los administradores deberá en todo caso guardar una proporción razonable con la importancia de la sociedad, la situación económica que tuviera en cada momento y los estándares de mercado de empresas comparables. El sistema de remuneración establecido deberá estar orientado a promover la rentabilidad y sostenibilidad a largo plazo de la sociedad e incorporar las cautelas necesarias para evitar la asunción excesiva de riesgos y la recompensa de resultados desfavorables.”

Novedades en las retenciones

El tipo de retención aplicable a los administradores de sociedades será del 37 % en 2015 (42% el año pasado). Sin embargo, y es una de las novedades importantes, cuando tales rendimientos procedan de entidades con un importe neto de la cifra de negocios inferior a 100.000 euros, el porcentaje se reduce hasta el 20 % en 2015.

¿Y cuando los Estatutos dicen que el cargo de administrador es gratuito?

Si los estatutos no reflejan una retribución para los administradores, y en el caso del resto de socios, con independencia de su porcentaje de participación en la empresa, debemos atenernos al art. 17.1 de la Ley del IRPF: “Se considerarán rendimientos íntegros del trabajo todas las contraprestaciones o utilidades, cualquiera que sea su denominación o naturaleza, dinerarias o en especie, que deriven, directa o indirectamente, del trabajo personal o de la relación laboral o estatutaria y no tengan el carácter de rendimientos de actividades económicas”.

Los rendimientos que no puedan calificarse como actividad económica tendrá la consideración de rendimientos del trabajo.

En este sentido, y como novedad importante, se ha realizado una pequeña modificación del art. 16. e) de la Ley del Impuesto sobre sociedades, sobre donativos y liberalidades, y puesto que se venía calificando como liberalidad la retribución de los administradores para considerarla gasto no deducible del impuesto sobre sociedades, a partir del 1 de enero de 2015 no se entenderán comprendidas en el apartado de donativos y liberalidades “ las retribuciones a los administradores por el desempeño de funciones de alta dirección, u otras funciones derivadas de un contrato de carácter laboral con la entidad”.Caras de egipto

Actualmente, el aspecto básico a definir con la máxima perfección es la actividad de la empresa y si los servicios prestados por los socios y administradores dentro de la sociedad tienen el carácter de servicios profesionales. Los rendimientos de los socios que puedan calificarse como servicios profesionales tendrá la consideración de rendimientos de actividades económicas, obligarán al socio a darse de alta como autónomo, a facturar sus servicios a la empresa y a realizar las pertinentes declaraciones fiscales de forma individual.

Rendimiento de actividades económicas

Así pues, la calificación los rendimientos del socio como servicios profesionales por la realización de actividades económicas para la empresa exige el cumplimiento de dos requisitos esenciales:

1.      La ordenación por cuenta propia.
2.      La existencia de medios de producción en sede del socio.

La ordenación por cuenta propia se produce cuando no existen indicios de dependencia y ajenidad del socio con respecto a la empresa. Son indicios de dependencia la asistencia al centro de trabajo, el sometimiento a un horario, el desempeño personal del trabajo, o la ausencia de una organización empresarial. Son indicios de ajenidad la toma de decisiones, la fijación de precios, la selección de clientela, el carácter fijo o periódico de la remuneración del socio con respecto a la empresa, etc…

La existencia de medios de producción en sede del socio se produce cuando el socio disponga de medios de producción propios para prestar sus servicios, cosa que sucede cuando la empresa desarrolla actividades profesionales (abogacía, asesoría, servicios de arquitectura, etc…), ya que el principal medio de producción reside en el propio profesional, en la capacitación profesional de la persona física que presta los servicios, de manera que los medios materiales necesarios para el desempeño de sus servicios proporcionados por la entidad son de escasa relevancia frente al factor humano, cosa que no suele suceder cuando la empresa realiza actividades empresariales y tiene maquinaria, empleados, una nave para el desarrollo de la actividad, el concurso de otros profesionales y autónomos, etc..
Si no se cumplen los dos requisitos comentados la retribución de los administradores se considerará rendimientos del trabajo, y si se cumplen los dos (La ordenación por cuenta propia y la existencia de medios de producción en sede del socio) estaremos ante una actividad económica llevaba a cabo por un profesional que como tal emitirá facturas a la empresa por sus servicios, con el IVA al 21 % y la retención al 19 % (o 9% en caso de inicio de actividad en el primer año y los dos siguientes)

Resulta esencial analizar en cada caso concreto la presencia o ausencia de las notas de dependencia o ajenidad y la existencia o no de medios de producción en sede del socio, y se calificará como rendimientos del trabajo cuando existan las citadas notas de dependencia y ajenidad o cuando se carezca de los citados medios de producción

La concurrencia o no en cada caso de las circunstancias que determinan dicha calificación es una cuestión de hecho, cuya acreditación deberá efectuarse por medios de prueba admitidos en derecho, según el Art. 106 de la Ley General Tributaria, correspondiendo su valoración a los órganos de gestión e inspección de la administración tributaria.image-4

Valoración de las operaciones de los socios con las sociedades profesionales

Y a partir del 1 de enero de 2015, la Agencia Tributaria no solo nos dice que esos servicios profesionales deben facturarse a la empresa, sino que marca los varemos de las retribuciones de estos profesionales si no quieren recibir una paralela de la Agencia Tributaria. Debe facturarse por el valor normal de mercado.

En el caso de la prestación de servicios por un socio profesional, persona física, a una entidad vinculada, el obligado tributario podrá considerar que el valor convenido coincide con el valor normal de mercado si se cumplen los siguientes requisitos:

a)      Que más del 75 por ciento de los ingresos del ejercicio de la entidad procedan del desarrollo de actividades profesionales, cuente con los medios materiales y humanos adecuados y el resultado del ejercicio previo a la deducción de las retribuciones correspondientes a la totalidad de los socios-profesionales por la prestación de sus servicios sea positivo.
b)      Que la cuantía de las retribuciones correspondientes a la totalidad de los socios-profesionales por la prestación de sus servicios a la entidad no sea inferior al 75 % del resultado previo a la deducción de las retribuciones correspondientes a la totalidad de los socios profesionales por la prestación de sus servicios.
c)      Que la cuantía de las retribuciones correspondientes a cada uno de los socios-profesionales cumplan los siguientes requisitos:

1.º Se determine en función de la contribución efectuada por estos a la buena marcha de la sociedad, siendo necesario que consten por escrito los criterios cualitativos y/o cuantitativos aplicables.

2.º No sea inferior a 1,5 veces el salario medio de los asalariados de la sociedad que cumplan funciones análogas a las de los socios profesionales de la entidad. En ausencia de estos últimos, la cuantía de las citadas retribuciones no podrá ser inferior a 5 veces el indicador público de renta de efectos múltiples.

El incumplimiento del requisito establecido en este número 2.º en relación con alguno de los socios-profesionales, no impedirá la aplicación de lo previsto en este apartado a los restantes socios-profesionales.

Ejemplo: Empresa ARAGON S.L. – Dedicada a la consultoría de empresas. 90 % de los ingresos procede de la consultoría de empresas. SOCIOS: LUIS y PEDRO, socios al 50 % (Ambos son profesionales que facturan a la sociedad por sus servicios)

En el año 2015 ARAGON S.L. factura 600.000 euros, y gasta 350.000, sin contar con las facturas de los socios. LUIS factura a la sociedad 140.000 euros y PEDRO factura a la sociedad 80.000 euros. Tienen algún empleado cuyas funciones son asimilables y cobra 65.000 euros.

¿Cumplen las nuevas reglas?

Más del 75 % de ingresos profesionales, SI

Cuantía total retribuciones socios no es inferior al 75 % del resultado previo, SI

600.000 – 350.000 : 250.000 x 75 % : 187.500

Luis y Pedro 140.000 + 80.000 : 220.000 (Si, superan)

Cuantía de las retribuciones

LUIS si se ajusta porque 140.000 es más del 1,5 de 65.000: 97.500

PEDRO no se ajusta porque no alcanza a cobrar 97.500 euros, y en caso de revisión, esta retribución podría ser ajustada por la administración tributaria.

Conclusiones finales

A partir del 1 de enero de 2015 los profesionales tendrán que facturar sus servicios a las empresas, con el IVA y la retención correspondientes, y realizar sus declaraciones fiscales individuales.

Además, la Agencia Tributaria marca unas normas para valorar las retribuciones de los socios y administradores por sus servicios profesionales dentro de los valores normales de mercado

Cuando los estatutos de la sociedad reflejen que el cargo de administrador es retribuido los rendimientos obtenidos tendrán la consideración de rendimientos del trabajo y soportarán en 2015 una retención del 37 %, que será del 19 % si la sociedad no supera los 100.000 euros de facturación.

Las normas de valoración de los servicios profesionales solo tienen validez cuando el rendimiento neto previo a la retribución de los socios sea positiva, pero ¿qué sucede si los beneficios de la empresa no dan para semejante reparto? ¿Y sin dan perdidas?

Eso será otra larga historia.

Los socios también tienen otro problema (2ª Parte)

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